lunes, 16 de noviembre de 2020

Pandemia: una oportunidad en medio del caos

“(...) porque la vida se ríe de las previsiones y pone palabras donde imaginábamos silencios y súbitos regresos cuando pensábamos que no volveríamos a encontrarnos.” José Saramago

Escribir para mí siempre ha sido un ejercicio complejo. Condensar el mar de ideas de mi mente en un texto se me hace un esfuerzo enorme. El viaje del Elefante [1] es la idea de varios años que me hacía eco y no lograba materializar. Siempre me he considerado un tipo con gran iniciativa; pero de "acabativa" [2] y paciencia, el universo me ha dado poco. Ante un evento coyuntural como el que vivimos en 2020, las emociones en todos se hicieron más latentes. Los estándares, los patrones, el ritmo parejo, lo preciso y lo definido, pasó a ser un mundo lleno de incertidumbre y caos.  

Si algo tengo claro de mi profesión es que los procesos químicos y en general cualquier aspecto de la vida no es un modelo lineal. Incluso el tiempo, aquella variable tan relevante en el diario vivir no es lineal. Habrá momentos de la vida en los que la productividad y los resultados nos abracen. Otros momentos en que sentiremos que la vida se nos pasa entre el ocio y la duda. Y es que sin lugar a dudas: Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo. [3]

Aquellos que como yo hemos vivido luchando una batalla diaria contra el tiempo y las expectativas, la vida nos ha dado una enorme lección. El mundo paró y este impensado hecho ha sido el detonante de muchas acciones en mí. Entendí finalmente que muchas cosas no dependen de mí. Que el mundo ideal en mi cabeza es un imaginario y la realidad es un montón de factores entrelazados que no puedo controlar. En mi situación, siento que soy una persona afortunada al tener lo necesario para vivir en medio de la dificultad. Y es en este momento que asumí la decisión de tener una actitud más autocompasiva. 

Acepté que las malas decisiones, resultados y fracasos, aunque no son un producto entero del azar, son eventos  incontrolables para nuestra limitada capacidad personal. El Universo, y es una palabra que menciono a diario, conspira a favor y en contra en la vida diaria. Es ahí donde veo en la pandemia, la oportunidad de reinventarme como ser humano. No con la visión simplista que seré "mejor persona", por responder de forma básica a la pregunta de cómo me veo en el futuro. Mi meta será la de ser una persona más coherente y auténtica. Aquello que he soñado toda mi vida, aunque intangible en este momento, es y será el motor de seguir adelante. 

La pandemia supuso un reto para mí: el del borrón y cuenta nueva; el de pasar la página. El de emprender un nuevo viaje: El viaje del Elefante. Durante años me desgasté pensando un título lo suficientemente poderoso y llamativo para nombrar este diario abierto. Finalmente, encontré en mi autor favorito el ideal. Podría hacer todo un ensayo de porque tanto simbolismo en una expresión tan corta. Sin embargo, creo que aprovecharé otro espacio audiovisual para responder a esta cuestión. Lo importante es que después de muchos años tomé el impulso de concretar este proyecto. Este viaje tan personal, tan físico y espiritual,  no será más que la búsqueda de los sentidos como fuente del recuerdo. La memoria será un baúl de sensaciones que me permitan conectarme con el momento presente: el aquí y el ahora. 

El placer de vivir será una búsqueda diaria y sencilla, porque finalmente no hay mejor  momento que el que estamos viviendo justo en este instante. Porque así como el elefante, con su amplia memoria y su inteligencia es capaz de desarrollar un sentido de compasión por el otro miembro de su manada. Así, seré capaz de reconocer lo humano y limitado que soy, sin ser excesivo en juzgarme. El duelo (tan propio de los elefantes) será una etapa corta y necesaria de cada situación difícil, porque sentir dolor es inevitable pero sufrir es opcional [4]. 

Finalmente, termino este primer texto reconociendo que el comienzo de esta aventura, será una oportunidad para ser testigo que nunca dejamos de viajar. Podremos ser limitados como seremos humanos. Sin embargo, es a través de memorias, recuerdos, y relatos, que como viajeros viviremos eternamente. Y parafraseando a Saramago, el objetivo de este, El viaje del Elefante, será el comienzo de muchos otros más. 

                                                                                              Pedro Hernández-Murillo       


'New African Mask' by Vladimir Kush


Referencias

[1] El viaje del elefante es una novela histórica del escritor portugués José Saramago

[2] La “acabativa”: capacidad indispensable para la innovación

https://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-4382217

[3] Eclesiastés 3:1

[4] "De qué hablo cuando hablo de correr" de Haruki Murakami


4 comentarios:

  1. Me encantó 👏🏼 Ya quiero leer más sobre tu diario. Gracias por compartir tu experiencia y revelar esa búsqueda, en la que estamos muchos, del placer de vivir

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  2. Respuestas
    1. Gracias por tus palabras. Has sido un regalo del destino. Conocerte me llena de valentía. Un abrazo.

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